ENTRE LO COLECTIVO, LA SUBJETIVIDAD.
“es una gran desgracia la de no poder estar solo”
La Bruyere
La vasta obra freudiana comienza con el tratamiento de la histeria para finalizar en una reflexión sobre la humanidad.
Multitud, muchedumbre, cultura, “chusma”, clases, civilizaciones, masas…
¿Cómo pensamos lo colectivo a partir de Freud?
“Si uno toma la humanidad como un todo, la pone en lugar del individuo humano aislado, halla que también ella ha desarrollado formaciones delirantes inasequibles a la crítica lógica y que contradicen la realidad efectiva”. “Construcciones en análisis” (1937)
“¿Qué hace que las masas sean masas?” pregunta que se formula y despliega en “Psicología de las masas y análisis del yo” (1921), por esta vía que abre Freud, un fenómeno social no es la sumatoria de individualidades, sino una combinatoria que a medida que se produce va cambiando la subjetividad de cada uno.
Primera respuesta a otra pregunta: ¿Cómo se articula lo subjetivo a lo colectivo?
El concepto de libido, corazón del psicoanálisis, concebido a partir del estudio de las neurosis, es aplicado a partir de 1921 a los misterios de la fascinación colectiva, del prestigio y el poder, políticos para develar una palabra: sugestión.
Freud afirma que haber renunciado a la sugestión hipnótica inaugura la historia del psicoanálisis propiamente dicho. Su práctica es llevada fuera de la hipnosis, fuera de la coerción sugestiva, de la fantasmagoría hipnótica del poder irresistible. Así, la resistencia que queda encubierta en la sugestión es formulada como concepto por el psicoanálisis, y considerada motor de la cura a través del amor de transferencia. En Psicología de las masas y análisis del yo, dará una vuelta más a la sugestión para ubicar los vínculos de amor, que quedan ocultos tras ese biombo, como esencia del alma de las masas.
A propósito, leeremos un texto de Andrea Cavalletti que circunscribe tanto la potencia sugestiva en la multitud, como su límite.
¿Qué papel juega el narcisismo, la identificación a través de la idealización en la multitud?
¿Cuál es el lugar de las “psicologías actuales” tan afines al modelo capitalista: generales, puntuales, cognitivas, neurocientíficas en la incitación al borramiento de la subjetividad, y su reemplazo por el individualismo o lo que se corresponde, por el encierro en la multitud?
Entre los ideales (que operan desde lo socialmente esperable) y el deseo (propio de un sujeto) la discrepancia está a la vista; en ese punto el psicoanálisis entra en el teatro social, discute y se enriquece de y con otros discursos. Así también, un análisis hará viable que el sujeto que habla, lejos de traducir estados mentales o realizar una operación autosuficiente, se realice como efecto a causa de sus palabras y se cuele entre los discursos como “sujeto del inconsciente, que no es un poeta sino un poema que se lee” según Lacan.
Ahora, el movimiento psicoanalítico, no está exento de los efectos de masa; entonces, nos proponemos investigar y entender ¿cómo se ha presentado y se presentan esos efectos en las instituciones y agrupaciones de psicoanálisis, según las diversas coyunturas?
Son estos algunos de los puntos que nos proponemos abordar en el programa de este año.
“El hombre de la multitud” de E. A. Poe está entre los textos literarios que nos proponemos leer, de allí tomamos el acápite que hace las veces de subtítulo para este curso: “qué gran desgracia la de no poder estar solo” de La Bruyere. La novela de Thomas Mann : “Mario y el mago” será otro. Los demás textos serán nombrados en la reunión del día 8 de abril.
Veremos la película “Metrópolis” de Fritz Lang (1927), con música en vivo.
Cómo cada año, la convocatoria es abierta a quienes quieran sumarse pertenezcan o no al discurso del psicoanálisis y arancelada.
Jorgelina Altmann, Gabriela Toledo y Carina Luz Scaramozzino.
Participantes de TRAZOS: clínica y enseñanza del psicoanálisis.